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La Ley Beckham grava tus ingresos de fuente española al 24 % fijo. Si además operas a través de una empresa extranjera en una jurisdicción con 0 % de impuesto de sociedades, los ingresos de clientes fuera de España pueden quedar fuera de la tributación española. El resultado: una carga fiscal muy por debajo de lo que pagarías como autónomo o con una SL estándar.
La Ley Beckham (régimen fiscal especial para expatriados) permite a quienes cumplen los requisitos pagar un tipo fijo del 24 % sobre ingresos de fuente española, mientras los ingresos de fuente extranjera quedan exentos de tributación en España. El régimen se aplica durante un máximo de seis años desde que te conviertes en residente fiscal.
Su ventaja principal es la combinación con una estructura de empresa extranjera: si tus clientes están fuera de España y la actividad se genera desde esa empresa, los ingresos pueden clasificarse como de fuente extranjera y no tributar en España.
Lee la guía completa de la Ley Beckham para ver todos los requisitos de acceso.
Cuando operas a través de una empresa en una jurisdicción con 0 % de impuesto de sociedades (Dubái, Islas Caimán u otras), esa empresa no paga impuestos sobre sus beneficios. Si estás bajo la Ley Beckham y los ingresos están correctamente estructurados como de fuente extranjera, tampoco tributan en España a nivel personal.
Las dos ventajas principales:
Ejemplo: con 100.000 € de ingresos, podrías llevarte a casa alrededor de 96.000 €, frente a los 77.000 € de un autónomo estándar.
La diferencia es de unos 19.000 € al año. En seis años, el ahorro acumulado puede superar los 114.000 €.
Este enfoque funciona si:
Es imprescindible trabajar con un asesor fiscal especializado. La clasificación de ingresos como de fuente extranjera tiene reglas precisas, y una estructura mal montada puede generar doble imposición o sanciones. Consulta también si un autónomo puede acogerse a la Ley Beckham antes de decidir tu estructura.
Para nómadas digitales y emprendedores con clientes internacionales, combinar la Ley Beckham con una empresa extranjera puede reducir drásticamente la carga fiscal de forma legal. Los números son claros: hasta 19.000 € más al año frente a un autónomo estándar.
La estructura solo funciona bien con asesoramiento especializado. Empieza por entender tu punto de partida: consulta la guía completa del autónomo y los impuestos que paga un autónomo antes de planificar el salto.